La noche de San Juan. Exposición de Sr. Gotta. Opening!
SÁBADO 20 JUNIO [19:00 h]. ENTRADA LIBRE Y PARA TODOS LOS PÚBLICOS.

Kolpearen erritmoa · El ritmo del golpe
El folclore y la tradición sobreviven no como vestigios inmóviles del pasado, sino como formas de energía colectiva que continúan atravesando el presente. En muchas celebraciones populares, el sonido y la percusión ocupan un lugar central: los tambores, los cencerros, las marchas y los ritmos repetitivos activan una memoria física donde el cuerpo participa de una experiencia compartida. La repetición del golpe transforma el espacio y altera temporalmente la percepción individual, conectando a la comunidad con algo ancestral, casi primigenio. En estas prácticas rituales, el impacto deja de ser únicamente sonido para convertirse en lenguaje, en presencia y en forma de transmisión colectiva.
La obra de Marco Prieto dialoga con esa dimensión física y ritual de la percusión. Su trabajo sustituye la pincelada —tradicionalmente entendida como huella íntima y personal del artista— por el golpe como gesto originario y transversal. La pintura deja entonces de funcionar únicamente como representación para convertirse en acontecimiento; una acción donde el cuerpo activa la imagen a través del impacto.
Los golpes sobre el lienzo introducen un margen constante de accidente e imprevisibilidad. Cada impacto erosiona el control absoluto sobre la imagen y desplaza el retrato hacia un territorio inestable donde la identidad deja de aparecer como algo fijo o plenamente reconocible. Sus rostros emergen desde la fricción, desde la colisión entre presencia y desaparición, entre construcción y desgaste.
En las distintas tradiciones populares vascas, la percusión posee una dimensión que excede lo musical: el ritmo repetido genera cohesión, convoca al cuerpo y transforma lo individual en experiencia colectiva. La Tamborrada de San Sebastián es quizás uno de los ejemplos más visibles de esa pulsación compartida, donde el estruendo continuo de los tambores convierte la ciudad en un organismo común atravesado por el ritmo. Del mismo modo, en la obra de Prieto el golpe pierde su condición individual para transformarse en una fuerza acumulativa, casi ceremonial.
La repetición física del gesto convierte el acto de pintar en una especie de rito contemporáneo. El cuerpo del artista trabaja desde la insistencia, desde una cadencia que recuerda a esas prácticas ancestrales donde el impacto y la vibración construyen comunidad y memoria. El golpe funciona aquí como un lenguaje arcaico, anterior incluso a la palabra; una forma de inscripción directa sobre la materia.
Los semblantes que aparecen en sus obras parecen surgir precisamente desde esa vibración colectiva. Rostros fragmentados, erosionados o expandidos que cuestionan la necesidad contemporánea de identificación constante y supervisión visual. Frente a la hiperdefinición de la imagen actual, Prieto introduce ruido, desgaste y tensión.
La radicalidad de su práctica reside en convertir la pintura en un espacio donde la identidad se tambalea y donde el retrato deja de pertenecer únicamente al individuo para abrirse hacia una dimensión más amplia y compartida. Como sucede en los rituales populares, el impacto repetido termina por desbordar lo personal y conectar al espectador con una experiencia profundamente humana: la necesidad ancestral de dejar huella, de construir presencia y de reconocerse colectivamente a través del ritmo y el golpe.
Laura Darriba
Los no retratos de Marco Prieto, aka Sr. Gotta, brotan desde lo más profundo de su alma. Nacen de la entraña, del golpe, del impulso, de la violencia pictórica, y de esos duelos con sus lienzos, que lo desafían mirándole a los ojos, él les devuelve catarsis, y de la catarsis germinan la fuerza y la belleza absoluta de cada una de sus piezas. Formas que se elevan sobre el fuego, llamas que relatan escenas quizás apocalípticas, quizás celestiales. De lo divino a lo profano, los bustos de Sr. Gotta parecen querer renacer desde la calma y el silencio, desde la serenidad de sus existencias.
Esta exposición es un co comisariado entre Laura Darriba, comisaria independiente y directora de Justmad, Summa Mallorca y Art in Place y Paul Lataburu, director de Arteuparte Gallery.
Os esperamos en esta muestra en la que el artista Sr Gotta y Laura Darriba estarán presentes y con quienes charlaremos sobre el trabajo y trayectoria del pintor madrileño. Os vemos por aquí.


